Pruebas de coches
Prueba EBRO s900 PHEV: Eficiente con etiqueta Cero por 46.990 euros ¿cuál es el pero?
22/01/2026
La gama de EBRO se completa con un nuevo buque insignia con motor híbrido enchufable, 425 CV de potencia y un elevado nivel de equipamiento de serie a precio récord
Acompañando la buena acogida de EBRO en nuestro mercado (256 unidades matriculadas en enero de 2025 respecto a 2.146 sólo en diciembre de 2025), la gama da un paso más con el lanzamiento del EBRO s900. Un SUV de gran tamaño que se presenta como una alternativa más asequible y mejor equipada que muchos familiares de las marcas tradicionales. Lo hemos probado a fondo en Málaga y te contamos qué nos ha parecido tras ponernos al volante.
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Así es el EBRO s900 PHEV
El EBRO s900 PHEV es un SUV grande del segmento D. Mide 4,81 metros de largo, 1,92 m de ancho y 1,74 m de alto. Compite por dimensiones con el Hyundai Santa Fe, el Kia Sorento o el Volkswagen Tayron, todos ellos con propulsores híbridos enchufables con etiqueta Cero.
El EBRO comparte plataforma y buena parte de la carrocería con el Chery Tiggo 9, un modelo que se vende en el mercado chino. En el exterior destacan detalles como los tiradores enrasados, los pilotos LED de serie unidos por una franja central y el portón eléctrico, incluido de serie.
La paleta de colores se compone de cinco tonalidades, con una opción mate (la que ves en las imágenes). En cuanto a llantas, la gama se limita a un único diseño de 20 pulgadas, con acabado bitono (diamantado y negro brillo) y un diseño “radial” muy elegante. En nuestra unidad, además, montaba neumáticos Michelin e-Primacy, que dieron muy buen resultado.
Interior del EBRO s900 PHEV
Por dentro, el EBRO s900 PHEV presume de la más alta calidad vista hasta ahora en la marca. La parte superior del salpicadero y los paneles de las puertas recurren a plásticos mullidos y cuero sintético, con un ambiente bitono que también se traslada a la tapicería de los asientos.
El centro del habitáculo lo domina una pantalla de 15,6 pulgadas, desde la que se controla prácticamente todo: multimedia, ajustes del vehículo, navegación y climatización. Eso sí, como ocurre en otros modelos del grupo Chery, la interfaz no permite mostrar dos funciones a la vez, así que conviene ajustar el climatizador cuando no estés consultando el navegador para evitar más distracciones.
La conexión con Apple CarPlay y Android Auto es inalámbrica, aunque también puedes usar cable USB. De hecho, hay hasta cuatro tomas en la zona delantera y dos más para los pasajeros traseros. El cargador inalámbrico viene de serie. Tras el volante encontramos una instrumentación digital de 10,25 pulgadas, que completa la información de conducción.
En el apartado de confort hay soluciones interesantes: por ejemplo, la memoria de la posición de conducción también ajusta los retrovisores, y los reposacabezas son regulables en altura. En el lado menos positivo, EBRO apuesta por una disposición peculiar de mandos, con luces de carretera, intermitentes y limpiaparabrisas concentrados en una única palanca de tipo telescópico, algo que requiere un pequeño periodo de adaptación.
Los asientos son muy cómodos y el del acompañante permite incluso reclinarse por completo mediante regulación eléctrica. Además, hay calefacción y ventilación en la primera y segunda fila (excepto en la plaza central), y función de masaje para conductor y copiloto. Eso sí, con tanto ajuste disponible, seguimos echando en falta la regulación en altura para el copiloto, una ausencia habitual en los SUV de EBRO.
Plazas traseras y maletero
En las plazas traseras, el espacio es realmente generoso. No solo por su tamaño, sino también porque la línea de techo más horizontal ayuda a mejorar la altura libre para la cabeza, algo que se agradece especialmente en un SUV de este tipo. Por anchura está entre los mejores del segmento y, además, el suelo prácticamente plano hace que la plaza central sea utilizable de verdad: no es la más cómoda, pero tampoco un castigo para trayectos puntuales.
La tercera fila cumple para pasajeros de hasta 1,75 m, aunque no es la opción ideal para viajes largos, sobre todo por la limitación de espacio para la cabeza. Eso sí, EBRO suma un detalle práctico y bastante “premium”: estos asientos se pliegan eléctricamente tanto desde el maletero como desde las puertas traseras, un gadget más propio de segmentos superiores.
En cuanto al maletero, declara 448 litros con cinco plazas en uso. Si utilizas las siete, la capacidad baja hasta 148 litros (suficiente para un par de maletas de equipaje de mano), mientras que en configuración “biplaza”, con las filas traseras abatidas, puede llegar hasta los 2.075 litros.
Equipamiento del EBRO s900 PHEV
Si hay un apartado en el que el EBRO s900 PHEV marca diferencias es en el equipamiento de serie. La marca lo ofrece en un único acabado, denominado Luxury, y viene prácticamente “hasta arriba” de elementos de confort y tecnología. De entrada, incluye un techo panorámico practicable de 1,1 metros de longitud, equipo de sonido Sony de alta definición, tapicería de cuero sintético, cámara de 360º, iluminación ambiental y faros Full LED, entre otros muchos detalles.
A todo esto se suma un paquete de asistencias a la conducción (ADAS) muy completo, con sistemas como el control de crucero adaptativo con intervención en la dirección, el aviso de tráfico en ángulo muerto o la frenada de emergencia por tráfico cruzado, un arsenal que en muchos rivales suele ir asociado a paquetes opcionales.
Lo interesante es que este “todo incluido” convierte su precio de 46.990 euros en una tarifa cerrada, sin letra pequeña ni extras que disparen la factura. Eso sí, la marca sí contempla fórmulas para rebajarlo, ya sea mediante financiación o futuras ayudas estatales, con un plan propio de adelanto de ayudas para facilitar la compra.
Además, el s900 PHEV estrena una función poco habitual en este rango de precio: aparcamiento automático y remoto, con la posibilidad de controlar el coche desde el móvil a través de la app de EBRO.
Sistema híbrido enchufable del EBRO s900 pHEV
En la gama del EBRO s900 no hay margen para elegir: la marca apuesta por una única mecánica, y lo hace a lo grande con un sistema híbrido enchufable (PHEV). Combina la acción de cuatro propulsores (un motor de combustión y tres eléctricos), una configuración con la que además consigue tracción total.
La batería, de 34,46 kWh de capacidad, va colocada bajo el piso del habitáculo, un detalle que ayuda a rebajar el centro de gravedad. Teóricamente, esto debería transmitir una sensación de mayor aplomo y una estabilidad más convincente en carretera. Por otro lado, esta ubicación estratégica permite mantener una buena habitabilidad interior sin penalizar demasiado el espacio disponible para los pasajeros.
Si quieres cargar el sistema, puedes recurrir a una potencia de hasta 6,6 kW en corriente alterna o hasta 71 kW en corriente continua. La primera es la que encontrarás en cualquier instalación doméstica o punto de carga habitual, mientras que la segunda queda reservada a algunos cargadores rápidos, pasando del 30 al 80% de capacidad en 30 minutos.
En cuanto a prestaciones, EBRO anuncia unas cifras muy serias: el s900 PHEV desarrolla una potencia combinada de hasta 425 CV y acelera de 0 a 100 km/h en 5,8 segundos. En cuanto a la eficiencia, homologa una autonomía eléctrica de hasta 140 km. Y si hablamos de viajes, la marca declara una autonomía total de hasta 1.050 km sumando la energía de la batería y el depósito de gasolina.
Así va en marcha el EBRO s900 PHEV
En carretera, el EBRO s900 PHEV transmite una sensación de coche muy aplomado y con una calidad de rodadura notable. El aislamiento está especialmente conseguido y, como en el modo normal suele moverse la mayor parte del tiempo en eléctrico, los ruidos procedentes del vano motor pasan prácticamente desapercibidos. En marcha, la experiencia es la de un SUV grande que prioriza el confort por encima de todo.
Donde se notan más sus compromisos es en tramos revirados, cuando llegan las curvas enlazadas y toca cambiar de apoyo con rapidez. Aquí la conducción se vuelve algo más tosca, en parte por un peso que supera con holgura las dos toneladas y media. La suspensión tiene un tarado claramente orientado a la comodidad y resulta demasiado blanda cuando se le exige, mientras que la dirección, aunque precisa, se percibe algo lenta de respuesta frente a otros modelos de su categoría.
Aun así, su punto fuerte está en cómo gestiona el sistema híbrido. El conjunto es muy eficiente y aprovecha el esquema eléctrico para impulsar el coche durante la mayor parte del tiempo. El motor de combustión entra en escena solo cuando la situación lo requiere, por ejemplo en una subida exigente, una incorporación rápida a autopista o cuando pedimos el máximo rendimiento.
En viajes por autopista, el s900 se siente especialmente a gusto. Su seña de identidad es la suavidad, y aunque declara 425 CV de potencia combinada, no transmite un carácter deportivo: es un coche pensado para viajar cómodo, silencioso y con mucha reserva de potencia cuando toca adelantar o ganar velocidad con decisión.
Consumo y autonomía
Durante el recorrido de la prueba nos movimos con el EBRO s900 tanto por entorno urbano como por carreteras de montaña. En este escenario, el consumo medio de gasolina fue de 0,4 l, una cifra muy baja que tiene una explicación clara: el sistema prioriza el uso del motor eléctrico, que asumió casi todo el trabajo con una media de 18,9 kWh. Los valores homologados son de 1,7 litros a los 100 km bajo Ciclo WLTP.
En los últimos 40 kilómetros activamos el modo Sport, que afina la respuesta del acelerador y hace que el coche se sienta más inmediato… aunque, como es lógico, también penaliza la eficiencia. En este segundo escenario registramos 4,2 l/100 km y 5,3 kWh/100 km, con un mayor protagonismo del motor de gasolina y un reparto de energías bastante diferente.
Con unas condiciones favorables y jugando bien con la carga de la batería, no es descabellado acercarse a los 1.000 km de autonomía real combinando ambas fuentes de energía. En ese sentido, el sistema híbrido enchufable de Chery demuestra que, bien gestionado, puede ser todo un ejemplo de eficiencia dentro de su categoría.
Conclusión: lo bueno y lo malo del EBRO s900
El EBRO s900 PHEV es un SUV grande que, sin destacar por un comportamiento especialmente ágil, compensa con una propuesta muy sólida en precio, equipamiento y eficiencia. Es un coche pensado para viajar cómodo, con mucho espacio y una mecánica enchufable que, bien aprovechada, permite moverse a diario con un gasto realmente contenido.
Además, llega con un arsenal de ADAS y una dotación tecnológica orientada al confort que sorprende por su nivel. Y todo ello por menos de 50.000 euros, una cifra que lo convierte en una alternativa muy recomendable para quien busque un SUV familiar bien equipado, con costes de uso ajustados y todas las ventajas de la etiqueta Cero.
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