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Pruebas de coches

Prueba: Ford C-Max y Grand C-Max. El monovolumen compacto de mejor comportamiento.

23/09/2010

Prueba: Ford C-Max y Grand C-Max. El monovolumen compacto de mejor comportamiento.

Los puntos clave

    • Lanzamiento oficial el 1 de noviembre
    • Versiones C-Max y Grand C-Max, con una diferencia de precio de 1.350 euros.
    • Grand C-Max con puertas traseras deslizantes y posibilidad de 7 plazas
    • Nuevo motor 1.6 Ecoboost de gasolina
    • Sistema de aparcamiento asistido automático
    • Buena relación precio/equipamiento

Podría mejorar con

    • Más espacio atrás y mayor modularidad en los asientos (C-Max)
    • Pantalla del navegador de mayor tamaño
    • Mejor agrupación de los mandos en el volante
    • La opción de un freno de estacionamiento eléctrico.

 

Esperaba con especial interés la presentación dinámica de los nuevos Ford C-Max y Grand C-Max. No sólo por la importancia del modelo, sino porque semanas atrás tuve la ocasión de realizar un buen número de kilómetros con el nuevo C-Max… sentado en el asiento de la derecha, como invitado de la marca a una etapa de la Vuelta Ciclista a España. Lo peor que puede haber para un periodista, tener delante la noticia y no poder “tocarla” ni contarla.

Vídeo Ford C-Max



Y llegó el momento. Un vistazo previo al recorrido de pruebas preparado por Ford Europa deja bien a las claras que no sólo quieren que probemos el coche a conciencia (en teoría debería ser así en todas las presentaciones, pero no siempre pasa), sino que confían al cien por cien en la nueva plataforma de los Ford C-Max y Grand C-Max, la que llevará el nuevo Ford Focus del que ya conocemos imágenes y algunos datos. Tal es así que se incluyen algunos de los tramos más revirados del rallye de Montecarlo… Pero, ¿no habíamos quedado en que esto es un monovolumen?

Dos versiones, dos estilos diferentes

Pues en realidad son dos. Sí, a diferencia del Focus C-Max, el nuevo C-Max (se pierde la denominación “Focus” por delante) se desdobla en dos variantes, el “compacto” de 5 plazas, y el Grand C-Max, con posibilidad de llevar 7 asientos. Y digo bien, con posibilidad de llevar 7 asientos, pues la tercera fila es opcional, y cuesta 650 euros. Pero entraremos al detalle con el interior más adelante.

Como en algunos de sus principales rivales (Citroën C4 Picasso o Renault Scénic), Ford también ha optado por dos variantes de carrocería. Estéticamente son iguales hasta el pilar central. Desde aquí hacia atrás la principal diferencia es que el Grand C-Max tiene puertas laterales correderas, en vez de batientes. Aportan una gran ventaja a la hora de acceder a las plazas posteriores, y además están muy bien resueltas: se accionan con suavidad, y no requieren mucho esfuerzo para cerrarlas. Más adelante se podrán “motorizar”, una opción que se ofrece desde el lanzamiento para el portón posterior, sólo en las versiones superiores Titanium, y con un precio de 550 euros, incluyendo cortinillas traseras y una toma de corriente en esas plazas.

Los 14 centímetros de diferencia en longitud a favor del Grand C-Max (4,38 metros de largo para el C-Max por 4,52 para el Grand C-Max), sus casi 14 más de distancia entre ejes y un diseño algo diferente de la parte posterior (grupos ópticos, montantes más finos para conseguir más superficie acristalada) marcan claramente las distancias. El C-Max tiene una orientación más “de turismo con posición de conducción elevada”, según el propio responsable de diseño de Ford, que sin cortarse lo más mínimo utiliza varias veces la expresión “silueta coupé” para referirse a la versión “compacta”. Por su parte, al Grand C-Max le toca jugar el papel de coche para la familia.  ¡Ah!, que no se me olvide: además de todo lo mencionado, el Grand C-Max pesa unos 100 kg más, algo que será muy importante a la hora de elegir la versión mecánica.

El monovolumen de mejor comportamiento

Falta una prueba a fondo, pero con los kilómetros realizados no creo equivocarme con  una afirmación tan rotunda: el nuevo C-Max es el monovolumen compacto de mejor comportamiento dinámico. No vamos a dejar fuera al Grand C-Max. Hay pequeñas diferencias, las marcadas por la superior batalla, el mayor peso y una definición de suspensiones ligeramente más orientada al confort. Pero en los dos casos la pisada es magnífica, con un gran confort de bacheo y un filtrado superior al del anterior Focus C-Max. La nueva dirección eléctrica tiene gran parte de culpa: si no te lo dicen, no notarás que la asistencia es completamente eléctrica (antes electrohidráulica), ni en marcha, ni en parado.

Hay otras “ayudas” a la conducción, como el sistema “Torque Vectoring Control”,  que no es otra cosa que una función del ESP que simula un diferencial activo, frenando la rueda interior a la curva para que al acelerar no aparezcan tirones en la dirección. Se mejora así la agilidad al pasar de una curva a otra, aunque aquí también se nota que el balanceo de la carrocería está muy bien contenido. Sin duda, se ha logrado un equilibrio muy bueno entre estabilidad y confort.

Motores: nuevo 1.6 Ecoboost de gasolina

 

Mi elección para el primer recorrido es un C-Max el nuevo motor 1.6 de gasolina de la familia Ecoboost, con turbocompresor, inyección directa y doble distribución variable. En realidad es la única novedad absoluta en la gama de motores, pues el resto son ya conocidos. He probado el de 150 CV, que es el que estará a la venta en el inicio de la comercialización. Y, la verdad, se pueden ahorrar ofrecer la versión de 180 CV. Tiene ese empuje a cualquier régimen que se le pide a un buen turbodiesel, con la suavidad y el refinamiento de los mejores motores de gasolina, y unas prestaciones más que sobradas, con 204 km/h de velocidad máxima y 9,4 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h. Toda una sorpresa, y más cuando compruebas que homologa los mismos consumos que el 1.6 atmosférico de 105 CV, 6,6 l/100 km. Luego, como suele suceder, es muy difícil acercarse en conducción real a esos consumos “de laboratorio”, y acaba gastando más de las expectativas que te marca el consumo oficial: será difícil bajar de 7,5 l/100 km en el día a día, aunque una media de unos 10,5 l/100 km en un recorrido muy virado y practicando una conducción deportiva dan una idea de su verdadero potencial.

Para probar el Grand C-Max elegí la versión 2.0 TDCi de 140 CV. Es la combinación ideal en esta versión, más grande, más pesada… y destinada a utilizar con mayor frecuencia su capacidad interior. Con la nueva caja de cambios manual que también se estrena en los C-Max, la combinación es perfecta. Este motor ha ganado mucho en suavidad con las modificaciones realizadas para cumplir la norma Euro5. En el Grand C-Max anuncia 201 km/h, 5,3 l/100 de consumo medio y 10,1 segundos en el 0-100 km/h (a igualdad de motor, hay un par de décimas más de consumo en el Grand C-Max respecto al C-Max, que también tiene unas aceleraciones ligeramente mejores). En nuestro recorrido de pruebas, ya en la zona con más autopista y pasando por algunas poblaciones, con algo de ciudad y conducción tranquila, el consumo se quedó en 6,7 l/100 km, siempre con dos ocupantes y equipaje ligero.

¿Qué motor elegir? Pues resulta difícil resistirse a las prestaciones y la suavidad del 1.6 Ecoboost, sobre todo si la comparación es con el 1.6 TDCi de 115 CV, que cuesta 800 euros más a igualdad de equipamiento, y corre mucho menos. Otra cosa es que este 1.6 TDCi de 115 CV sea la versión más equilibrada si valoramos precio, prestaciones y consumo, sobre todo en la carrocería del C-Max; para el Grand C-Max, mi recomendación es el 2.0 TDCi de 140 CV… o el 1.6 Ecoboost, con mejores prestaciones, y cuesta 1.800 euros menos. Por debajo queda una variante de acceso de l 1.6 TDCi con 95 CV, que no he podido probar, pero que me parece poca cosa para un coche de este porte.

El tope de la gama queda reservado a la versión 2.0 TDCi con 163 CV, ligado al magnífico cambio Powershift, que se ofrece como opción (1.500 euros) de momento únicamente con el 2.0 TDCi de 140 CV.

Por dentro: espacio a la carta

 

Poco hay que contar del diseño del salpicadero que no se vea en las fotos o en el vídeo. Diseño “agresivo” pero buena ergonomía, salvo por la aglomeración de mandos en el volante, con dos “satélites” en la parte inferior que parecen un añadido. Al final enseguida te familiarizas, y sólo echas en falta una pantalla más grande para el navegador (la habrá en un futuro). Se ha mejorado mucho no sólo en el aislamiento acústico (del motor, del aire y de la rodadura), también en la calidad de los plásticos empleados en las zonas más a la vista.

No es el C-Max el mejor monovolumen en cuanto a modularidad y espacio interior, con unas plazas traseras algo estrechas, y donde no sobra el espacio para las piernas. Pero como en el anterior C-Max, hay “truco”, y la cosa cambia si no necesitas (o renuncias) al estrecho e incómodo asiento central. Un movimiento para abatirlo hacia atrás permite deslizar en una sencilla operación los dos asientos laterales hacia adentro y hacia atrás, alejándolos de las puertas y ganando espacio para las rodillas. A falta de un apoyabrazos, prescindiendo de la plaza central los dos pasajeros traseros sí irán más cómodos que en cualquier otro monovolumen compacto con asientos individuales, aunque se abata o elimine el del centro.

En el Grand C-Max la modularidad es diferente. Los asientos de la segunda fila deslizan  longitudinalmente 14 centímetros, y el asiento central puede quedar oculto bajo la banqueta del asiento derecho, dejando un pasillo libre que permitiría el paso hacia los asientos de la tercera fila, a los que también se puede acceder desde un lateral, abatiendo el respaldo y deslizando el asiento de la segunda fila. Estas dos plazas adicionales de la tercera fila, como suele ser habitual, no son adecuadas más que para niños, debido al corto respaldo y a que no hay mucho espacio para colocar los pies por debajo de los asientos de las segunda fila.

El maletero es muy regular y de gran capacidad, entre 432 y 471 litros para el C-Max según lleve kit antipinchazos o rueda de repuesto de emergencia, respectivamente. En el Grand C-Max la cosa varía en función de si se monta o no la tercera fila de asientos. Cuando la lleva, aunque estén abatidos, se pierde altura en el maletero, pero al poder modular la distancia en la banqueta de la segunda fila, se consigue la misma capacidad que en el C-Max. Con los siete asientos desplegados, en el mejor de los casos apenas quedan 90 litros hasta la bandeja oculta equipaje.

 

Equipamiento y precios del nuevo Ford C-Max y Grand C-Max

Ford ha optado por simplificar la gama, que queda como ves en el cuadro adjunto. Sólo hay dos niveles de equipamiento, Trend y Titanium. El primero ya incluye aire acondicionado, ESP, faros antinieblas y retrovisores eléctricos. Por 1.750 euros más, el Titanium, además de decoración específica, añade climatizador bizona, arranque sin llave, sensor de lluvia y luces, elevalunas eléctricos traseros, llantas de aleación y sistema de ayuda al arranque en pendiente, entre los elementos principales.

Las opciones se agrupan en paquetes, con precios siempre muy ajustados. Destaca el Pack Verano (entre 800 y 900 euros), con techo panorámico, parabrisas termoreflectante y cortinillas traseras. También el Paquete Titanium, que por 1.100 euros añade faros bixenón, llantas de 17 pulgadas y cristales tintados. O el Paquete Parking, con el asistente activo al aparcamiento, sensores delanteros y traseros y retrovisores eléctricos plegables (unos 500 euros). Pude probar este sistema que ya había ensayado con anterioridad en otros modelos (Volkswagen Touran). Permite el aparcamiento en línea en espacios de apenas un metro más que la longitud del vehículo (el sistema “escanea” el espacio y decide si el coche cabe o no) siguiendo las instrucciones que aparecen en la pantalla. El conductor sólo tiene que manejar los pedales y el cambio, y el sistema se encarga de mover de forma automática el volante hasta que la maniobra está completa. ¡Y funciona de maravilla!

Además del sistema de aparcamiento asistido (también puede llevar cámara trasera), otros equipamientos que llegan al C-Max y que no estaban disponibles anteriormente son el sistema de detección de presencia en el ángulo muerto (se enciende un testigo luminoso en el retrovisor), o un limitador de velocidad que no se limita a avisar acústicamente al llegar a la velocidad programada, sino que impide superar dicha velocidad salvo que se acelere a fondo venciendo la resistencia del pedal, como el “kick-down” en un cambio automático.

Los precios del C-Max son competitivos si lo comparamos con sus rivales principales y analizamos el equipamiento, aunque falta conocer el posible descuento que pueda tener tras la oferta de lanzamiento con las versiones “First Edition”. ¿En qué consiste esta oferta? Pues en que te puedes apuntar en la web www.comonuncalohasvisto.com y reservar tu derecho a comprar un C-Max o un Grand C-Max 1.6 TDCi de 115 CV por el precio de las versiones Trend con el equipamiento de un Titanium y una serie de opciones (faros bixenón, llantas de 17 pulgadas, sistema de aparcamiento activo…) que, en total, suponen un ahorro cercano a los 6.000 euros. Esta promoción está vigente hasta el 30 de octubre.

Gama y Precios Ford C-Max y Grand C-Max

  C-Max Grand C-Max
1.6 Ti Trend (105 CV) 17.850 € 19.500 €
1.6 TDCi Trend (95 CV) 19.950 € --
1.6 TDCi Trend (115 CV) 20.950 € 22.300 €
1.6 Ecoboost Titanium (150 CV) 21.900 € 23,250 €
1.6 TDCi Titanium (115 CV) 22.700 € 24.050 €
2.0 TDCi Titanium (140 CV) 23.700 € 25.050 €
2.0 TDCi Titanium Powershift (163 CV)   27.550 €

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